Tratamiento de la parálisis facial con acupuntura

por | Feb 9, 2026 | Acupuntura, Moxibustión, Tui-na, Uncategorized, Ventosas | 0 Comentarios

La parálisis facial es una afección que causa la pérdida parcial o total del movimiento en los músculos de un lado de la cara. El resultado es una alteración en la expresión de la cara y, a menudo, la dificultad para realizar acciones básicas como parpadear, sonreír o hablar con normalidad.

En España, se calcula que la llamada parálisis facial idiopática o de Bell (el tipo de parálisis facial más frecuente) tiene una incidencia de 20-30 casos por cada 100 000 habitantes al año. Eso quiere decir que en nuestro país varias decenas de miles de personas sufren cada año esta afección en distintos grados de intensidad.

Aunque en la mayoría de los casos la recuperación es buena, muchas personas buscan tratamientos complementarios que ayuden a acelerar el proceso y reducir las secuelas. Una de las terapias más utilizadas con tal fin es la acupuntura, que ha demostrado ser de gran ayuda tanto en la fase aguda de la parálisis como en la de recuperación.

La parálisis según la medicina china

Desde la perspectiva de la medicina tradicional china, la parálisis facial se considera como una alteración de la circulación de la energía y la sangre en la zona del rostro. Según esta visión, factores climáticos externos como el viento, el frío o el calor pueden penetrar en el cuerpo cuando las defensas están debilitadas, afectando a los canales por donde circula la energía.

De hecho, no es infrecuente que muchos episodios de parálisis facial se produzcan en épocas de cambio de estación, como otoño o primavera, en especial si la persona se ve sometida a episodios frecuentes de estrés, que tienden igualmente a dificultar la libre circulación del qi o energía por el organismo.

Cuando esto sucede, el flujo normal de energía y sangre se bloquea, y los músculos del rostro dejan de funcionar correctamente, lo que provoca la pérdida de movilidad en un lado de la cara.

En los casos en que predomina el frío, la persona suele notar rigidez, dificultad para cerrar el ojo y un lagrimeo continuo. En cambio, cuando hay más calor, es frecuente que aparezca enrojecimiento facial y que cueste más abrir el párpado. Es igualmente importante para el terapeuta fijarse en esos aspectos, para adaptar a ellos su tratamiento.

Tratamiento con acupuntura

Para obtener resultados óptimos es fundamental que el tratamiento sea aplicado por un profesional cualificado y que lo adapte convenientemente a la fase en que se encuentra la enfermedad, ya que el enfoque terapéutico cambia significativamente según la parálisis se encuentre en uno u otro estadio del proceso.

🔹 Fase aguda
Durante los primeros días desde la aparición de la parálisis, el nervio facial se halla inflamado, por lo que es fundamental que el acupuntor no estimule directamente la zona afectada. Por ello, deberá evitar los puntos cercanos al rostro —o en todo caso, procurará no estimularlos con excesiva intensidad—, pues de lo contrario la inflamación podría empeorar.

En su lugar, tratará la zona con puntos distales, situados a menudo en los brazos y las piernas. Si debe trabajar la región, optará por técnicas suaves, como la moxibustión, un método tradicional que consiste en aplicar calor cerca de la piel con un cigarro hecho con una hierba llamada artemisa, con el objetivo de mejorar la circulación en el área afectada y favorecer así su recuperación.

Por otro lado, un aspecto muy importante a tener en cuenta durante esta fase es saber si el paciente ha recibido tratamiento con cortisona. El paciente deberá siempre informar de ello al acupuntor, ya que en tal caso lo más recomendable será aguardar un poco —alrededor de una semana— antes de iniciar las sesiones de acupuntura.

🔹 Fase de recuperación
En esta fase, la inflamación ha disminuido y el nervio comienza a regenerarse, por lo que el acupuntor podrá ya elegirá puntos locales y emplear técnicas más estimulantes, como por ejemplo la electroacupuntura. De ese modo, ayudaremos a reactivar la función muscular y aceleraremos la recuperación de la zona.

En resumen, la acupuntura puede ser una gran aliada en la recuperación de una parálisis facial, siempre que el tratamiento se adapte a cada fase del proceso. Por ello, es fundamental acudir a un profesional cualificado, quien sabrá elegir el enfoque adecuado en cada momento.


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