
De la rigidez al alivio: la medicina china y el dolor lumbar
¿Sufres de lumbalgia? Pues si te sirve de consuelo, el tuyo no es un caso excepcional. El dolor lumbar se cuenta entre los problemas de salud más comunes en las sociedades occidentales. En España, sin ir más lejos, se calcula que el 20 % de las mujeres y el 13,5 % de los hombres mayores de 15 años sufren de dolor lumbar crónico.[1]
No todas las lumbalgias son iguales. Para algunos es un simple engorro que hay que pasar como buenamente se pueda, pero para otros supone un problema muy serio, e invalidante como pocos. Al afectar a la base de la columna, la lumbalgia limita mucho la movilidad e impide a quien la sufre desempeñar todo tipo de actividades cotidianas, deteriorando enormemente su calidad de vida.
A ello hay que sumar sus consecuencias a nivel social y económico: la lumbalgia es una de las causas más extendidas de baja laboral, lo que conlleva una importante pérdida de productividad para las empresas y una significativa carga para el sistema de Sanidad pública.
La medicina convencional suele abordar la lumbalgia centrándose en aliviar el dolor y la inflamación. Lo más frecuente es administrar fármacos, aunque puede que algunos médicos prescriban sesiones de fisioterapia. Algunos pacientes, ante la severidad y cronicidad del problema, acaban sometiéndose a infiltraciones o incluso a cirugía, pero por desgracia tales medidas no siempre resultan definitivas.
La lumbalgia en medicina china
La medicina tradicional china no aborda la lumbalgia como un mero dolor físico: como sucede con otras dolencias, es una manifestación de un desequilibrio energético global. La particularidad en este caso reside en que el problema afecta a la zona baja de la espalda, considerada por numerosas tradiciones de origen oriental como uno de los principales centros energéticos del organismo.
A grandes rasgos, el dolor lumbar en medicina china puede englobarse en dos tipos: de plenitud o de vacío. Cuando hablamos de “plenitud” nos referimos a que la energía se acumula en exceso en la zona afectada, mientras que el término “vacío” lo aplicamos a aquellos casos en los que no llega suficiente energía y sangre a una zona o estructura.
En el caso de las lumbalgias, las de tipo plenitud se deben a un estancamiento del qi o energía del organismo en la región lumbar. A menudo, la causa es la presencia de otras energías, que se acumulan y obstruyen la libre circulación del qi en la zona. Ese exceso se acaba traduciendo en dolor, así que la labor del acupuntor será desobstruir la energía en la zona lumbar centrándose en el desencadenante de tal estancamiento.
Entre las energías que con más frecuencia desencadenan la lumbalgia se hallan el frío y la humedad. Para muchas personas es habitual sentir la espalda más rígida o dolorida en sitios o situaciones especialmente húmedos y fríos (en una playa, cerca de un río) o en ciertas regiones o épocas del año (sobre todo cuando hay un descenso brusco de la temperatura).
Si detecta un componente de frío o humedad, es habitual que el acupuntor acompañe el tratamiento con acupuntura de la lumbalgia con otras técnicas con el fin de calentar la zona, como por ejemplo la moxibustión. En estos casos, el calor es una gran ayuda para aliviar la dolencia estimulando la circulación del qi y de la sangre y ayudando a despejar la obstrucción de la zona.

El dolor lumbar de tipo plenitud puede también contar con un importante componente nervioso o emocional. Se trata de dolores asociados a menudo con trabajos sedentarios —que mantienen la región lumbar inmóvil durante largos ratos, impidiendo el libre flujo de qi en la zona—, y con un alto componente de estrés.
Aquí, junto al tratamiento del dolor, el acupuntor suele añadir un enfoque destinado a relajar al paciente, para así eliminar de raíz el desencadenante del problema. En esos casos, los pacientes suelen decirnos que no solo su dolor ha disminuido, sino que a la vez se notan mucho más relajados en su día a día.
En las lumbalgias por vacío, en cambio, el problema suele ser la propia debilidad del organismo, que le impide nutrir con energía y sangre suficientes la región lumbar. Tras estos casos suelen hallarse factores como el envejecimiento, las enfermedades crónicas, los tratamientos agresivos o debilitantes, el esfuerzo excesivo o incluso cierta debilidad congénita.
Al deberse a un vacío energético, en este tipo de lumbalgias los síntomas suelen ser más tenues, si bien es cierto que tienden a prolongarse en el tiempo. Otro rasgo es que el dolor lumbar suele asociarse a momentos en los que la persona se siente especialmente agotada: de hecho, es habitual que el paciente nos cuente en consulta que el único modo efectivo que conoce para combatir el problema sea tomarse un buen descanso.

¿Qué hacemos en Noah Centro de Acupuntura?
Siguiendo la visión de la medicina china, en Noah Centro de Acupuntura nos aseguramos de tratar la lumbalgia desde una perspectiva global.
En nuestra consulta partimos de un diagnóstico individualizado y elaboramos un plan adaptado a cada caso que incluye acupuntura, electroacupuntura —en la que se aplica una suave corriente eléctrica a las agujas—, y asesoramiento sobre hábitos posturales, ejercicio o manejo del estrés. Este enfoque personalizado nos permite aliviar el dolor, mejorar la movilidad y recuperar la calidad de vida de nuestros pacientes, de una forma no solo efectiva, sino sobre todo duradera.
Si sufres dolor de espalda, sea este agudo o recurrente, consúltanos: podemos ayudarte a encontrar el tratamiento más adecuado para ti.
[1] Fuente: https://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&c=INESeccion_C&cid=1259926692949&p=%2F&pagename=ProductosYServicios%2FPYSLayout¶m1=PYSDetalle¶m3=1259924822888

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